Cómo almacenar leña en casa correctamente
- Ecoleña

- 21 jun
- 2 min de lectura
Comprar leña de buena calidad es solo la mitad del trabajo: si no se almacena correctamente, puede perder sus propiedades, absorber humedad y rendir mucho menos de lo esperado. Aquí te explicamos cómo conservarla en perfectas condiciones.
1. Elige un lugar ventilado
La leña necesita circulación de aire para mantenerse seca. Evita espacios completamente cerrados y sin ventilación, como sótanos húmedos. Un cobertizo abierto en los laterales, un porche cubierto o una leñera específica son ideales.
2. Protege de la lluvia, pero no la encierres del todo
Cubre la parte superior de la pila de leña para protegerla de la lluvia directa, pero deja los laterales abiertos para que el aire siga circulando. Una lona o un techo simple suele ser suficiente.
3. Eleva la leña del suelo
Coloca la leña sobre palés, tablones o una base elevada. Esto evita que absorba humedad del suelo y reduce el riesgo de que insectos o humedad ataquen los troncos inferiores.
4. Apila correctamente
Apila la leña en filas, con espacio entre los troncos para favorecer la ventilación. Evita amontonarla sin orden, ya que esto dificulta el secado y la circulación de aire en el centro de la pila.
5. Aléjala de la fachada de tu vivienda
Mantener la leña pegada a la pared de tu casa puede favorecer la humedad en el muro y atraer insectos hacia la vivienda. Lo ideal es dejar una distancia mínima de 10-15 cm.
6. Usa primero la leña más antigua
Organiza tu almacenamiento de forma que puedas usar primero la leña que lleva más tiempo almacenada, manteniendo siempre un stock rotativo y evitando que la leña más vieja se deteriore en el fondo del montón.
¿Y si no tienes mucho espacio?
Si vives en un piso o tienes espacio limitado, nuestras redes de leña son una excelente opción: formato compacto, fácil de transportar y de almacenar en pequeñas cantidades, ideal para quien usa la chimenea de forma ocasional.


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